Bueno retomando la lectura de los compañeros, me cuesta comprender el impacto que los autores plantean en relación a la economía y el conocimiento. Se me ocurrre algo parecido a como Bourdieu pensó la cultura con categorías propias de la teoría marxista, de la misma manera me imagino un poco algunos planteos del autor. El hecho del conocimiento como capital y cuyo flujo pareciera impactar en la economía. un habitus del conocimiento, una forma particular de conocer y categorizar el saber. Quizás mis limitaciones me impidan observar la concreción de estos procesos, pero a priori también noto una impronta un tanto mecanicista en algún punto. Creo que las ideas de comunidades son como dicen los autores espantosamente potenciales para la distribución en un marco de un público determinado. Creo que el contexto de producción del texto está inbuído del optimismo propio del momento en que las tecnologías de la comunicación empezaban a mostrarse de la mano del E mail. La tele educación y la investigación, existen de hecho y con ellas el conjunto de potencialidades que acarrean, pero también que no todo conocimiento por el mero hecho de fluir se transforma en tal. En este sentido los autores iluminan aquí con la diferenciación tajante ente información y conocimiento, atando a este último a un conjunto de capacidades propias de aquellos sujetos que pueden procesar información en datos útiles y relevantes para la producción de cultura, bienes o saberes novedosos. En este sentido creo que el conocimiento y sus ámbitos de producción también participan en procesos de legitimación y validación propios y particulares, en este sentido los campos particulares ciéntificos se ven insuflados de un conjunto nuevo de potencialidades comunicativas. Pienso que en cada campo las tecnologías influyen generando nuevas posibilidades, agilizando la comunicación y acercando a los sujetos, pero en cada especificidad los saberes fundamentales de las disciplinas que componen la división de trabajo en la sociedad continuan siendo seguramente acotados en relación al flujo total de capital informativo que circula, la clave radica, pues, e como identificarlo.
Da Silva, T, T. : (2002) Espacios de identidad. El origen de las teorias críticas.
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